domingo, 28 de septiembre de 2014

Cuenta conmigo. ¿Cómo puedo ayudarte?

Era un manojo de nervios. Tenía las manos frías y sentía que se me nublaban los sentidos. Sabía que no podía hacerlo sola, y ya el reloj anunciaba mi sentencia. Por un instante pensé en dejar que todo se fuera a pique. Total, tantas dificultades me habían hecho sentir que era demasiado luchar por algo que, aunque era mi responsabilidad y me gustaba, no era mi causa personal.

Sin embargo, justo cuando estaba sumergida en ese mar de pesimismo, llegaste tú. Vestido con esa sonrisa cálida con la que siempre andas, me preguntaste: ¿Cómo te sientes? Déjame ver qué haces, dijiste. Te conté lo atrasada que estaba en la maqueta que tenía que entregar a la mañana siguiente. Levantaste mi mirada con tu mano en mi mejilla, al tiempo que ponías tu mochila en el suelo, y me devolviste las esperanzas al decir: “Cuenta conmigo. ¿Cómo puedo ayudarte?”.


“Lo que doy, me lo doy. Lo que no doy, me lo quito. Nada para mí que no sea para los otros.” Alejandro Jodorowsky

Sentir las necesidades del otro, sean manifiestas o no, es una de las cosas que me hacen mejor ser humano. Lo que me hace trascender es la decisión que tome luego de advertirlas. Puedo elegir entre hacerlas mías o ignorarlas. Esta decisión cae según el peso de mis valores, de la abundancia de mi corazón y de la pureza de mi conciencia.

Desde niña he recibido muchos regalos, siempre de personas a quienes quería. Cada una con diferentes características. Unos obsequios me gustaban más que otros, pero en todos veía a quien me regalaba. Esto me ayudó a entender que somos lo que damos.

“Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más”. Madre Teresa de Calcuta. Esto nos recordaba la directora del colegio en los actos a la Bandera. Al final, en todo lo que doy, me doy a mí misma. Y con esa parte de mí que voy dando en el camino, me uno al mundo en amor.

Ahora me refiero a lo que doy cuando me uno a la causa del prójimo, apoyándole en sus propósitos, en sus necesidades u objetivos. Esta alianza genera un vínculo, una sensación positiva y optimista que me acompaña y refuerza mi actitud hacia la vida. Abona la generosidad que brota desde adentro. Doy, comparto y sirvo según como este florecido el jardín de mi alma.

Años después, en el instante en que comprendí que solo tenía lo que daba, mi vida cambió. Me doy, doy mi amor, y ese amor compartido se multiplica. Doy mi tiempo, mi ayuda, mi comprensión… doy lo que sea necesario para llenar la necesidad del otro. Muchas veces doy porque me veo reflejada en la situación ajena, o porque veo a mi abuela en esa viejita que, sin pedirlo, necesita una mano amiga. Sin embargo, y en general, doy porque esa es mi naturaleza, porque no puedo hacer otra cosa que reaccionar ante una situación en la que pueda ser útil.

Percibir los sentimientos de quienes me rodean forma parte del desarrollo de mi conciencia. Es estar presente en cada instante; vivir con la bondad de un árbol que siempre beneficia a su entorno. Como reflexiona Eduard Punset: “En la naturaleza, la cooperación es una fuerza tan poderosa como la competición. Si las plantas o los animales fueran por la vida sólo compitiendo, intentando desbancar a todos los demás, fracasarían. Su éxito también depende de que sepan cooperar.”

Al final de cada Padre Nuestro, luego que digo “… y líbranos del mal”, siempre agrego: “y enséñanos a amar”. Ser feliz, querer se mejor persona, pasar por este mundo haciendo que lo que haga cada día me ayude a trascender son decisiones que renuevo constantemente. Estoy consciente de que no puedo hacerlo sola. “Ningún hombre es una isla”, decía el poeta John Donne. Mi relación con los demás, lo que doy y lo que me dan, son los abonos que ayudan al cultivo de la vida.

El respeto, la empatía, la bondad, la generosidad, la admiración, el agradecimiento y la amistad son las bases de la cooperación. En la niñez es cuando se aprenden la mayoría de las cosas, pero siempre se puede volver a ser niño y aprender, es cuestión de disponerse y dejarse llevar por la alegría que produce el darse a los demás, de saberse útil, y de aportar a una causa digna.

jueves, 24 de mayo de 2012

Wiche: amor y entrega al deporte dominicano

Síntesis del documental

“Wiche García Saleta: sus huellas en el deporte”



 Juan Ulises García Saleta fue elegido por el Movimiento Olímpico como Presidente del Comité Olímpico Dominicano por sus compañeros en una votación democrática.

viernes, 6 de abril de 2012

José Antonio Méndez: hijo adoptivo de Jarabacoa

José Antonio nos recibe en su cabaña para contarnos acerca del homenaje que se le rindiera como hijo adoptivo de Jarabacoa y por sus aportes al deporte del pico y las espuelas.

Sentado en su mecedora de roble, heredada de su abuela Mercedes, nos cuenta el gran orgullo y satisfacción que siente por su reconocimiento del 17 de marzo en la Gallera Municipal de Jarabacoa. “Fue un día único en mi vida, jamás había sentido tanto lealtad y cariño de parte de mis hermanos jarabacoenses”, confiesa Méndez.

Nacido en Cuba en la provincia de Matanzas, vino a República Dominicana a estudiar medicina en la Universidad Central del Este, San Pedro de Macorís. En ese tiempo las raíces del amor por Quisqueya empezaron a brotar.

¿Qué es para ti una órbita?

Las órbitas son caminos que transitan objetos, desde planetas hasta átomos, alrededor de un elemento que influye sobre él. Estas líneas imaginarias pueden ser elípticas, en el caso de las órbitas planetarias, y también circulares. La Tierra, en su movimiento de traslación, gira alrededor del Sol en una órbita elíptica.


miércoles, 4 de abril de 2012

¿Cómo los jóvenes de periodismo ven la ética del periodista?

Preguntas enviadas vía Facebook por una periodista del Listín Diario, ganadora del concurso Periodista por un año y graduada de Comunicación Social mención Relaciones Públicas.

¿Conoces el código de ética que emite el Colegio Dominicano de Periodistas?
Sí, lo conozco.

¿Cuáles periodistas del país trabajan con ética?
Los que ponen la verdad y el interés común por encima de sus beneficios personales. Los que respetan y honran la conciencia colectiva.

¿Qué crees que le falta al periodismo en República Dominicana?
Trabajar por el bien común, independientemente de los compromisos y preferencias políticas, y de las presiones y prebendas del sector privado.

Al periodismo dominicano le hace falta ser trabajado por profesionales del periodismo. No por empiristas ni profesionales de otras áreas de la comunicación.

¿Consideras que hay libertad de expresión en el país?
A los medios de comunicación les hace falta autonomía e independencia. Unos responden al gobierno, otros a grupos de poder económico. En ese escenario, la libertad de expresión está supeditada a la voluntad de algunos.

¿Consideras que los periodistas trabajan con ética en RD? ¿Por qué?
Dentro de los límites puestos por los grupos de poder, hay algunos periodistas íntegros comprometidos con la verdad y con el país. Otros, muchos otros, son soldados fieles de banderas políticas o de corporaciones a las que defienden y promueven, en lugar de cuestionar e investigar.


¿Por qué Constanza?

Se cuenta que existió una princesa taína, cuyo nombre cristiano era Constanza, y a ella se atribuye el origen del nombre del Valle y del poblado. Era hija de un cacique taíno que vivió en el siglo XVI.

El valle de Constanza, conocido por nuestros aborígenes como Cotohi, está situado en lo que fue la provincia indígena de Caihabo, del cacicazgo Maguá.

 De acuerdo a la descripción de Pedro Mártir de Anglería de la zona, tenía una “populosa” población indígena en la época colonial.


(En la foto: Irka Mateo // http://www.irkamateo.org/)